dissabte, 12 de gener de 2013

MICRORELATS DE DESEMBRE 2012-13 / MICRORRELATOS DE DICIEMBRE 2012-13




Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en les categories generals en català i castellà en la convocatòria de desembre.

Recordem que tots els microrelats que arriben a les deliberacions finals seran publicats en un llibre recopilatori conjuntament amb els guanyadors de cada convocatòria.




Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en les categorías generales en catalán y castellano en la convocatoria de diciembre.

Recordamos que todos los microrrelatos que llegan a las deliberaciones finales serán publicados en un libro recopilatorio conjuntamente con los ganadores de cada convocatoria.



CATALÀ:




Mirades

Passa cada dia de dilluns a divendres. Ella puja una parada després i baixa una parada abans. Sempre entra per la primera porta del primer vagó i, si pot asseure's, treu un llibre de la bossa blanca, enretira el punt i passa un full o dos, aquesta és la durada del seu trajecte. Si s'ha de quedar dempeus, endolla els auriculars al mòbil, penja el braç d'un agafador i mira a cap lloc. Algun dia he pensat que podria seguir-la per saber on va, què fa, però mai he gosat. Tampoc no m'he atrevit a atansar-m'hi prou a prop per sentir la seva olor. Com si alguna d'aquestes accions pogués alterar l'equilibri còsmic que em permet de veure-la cada matí.
Avui no ha baixat quan tocava, això m'ha desconcertat. No he sabut com reaccionar i la inèrcia quotidiana m'ha empès a sortir a la pròxima estació, la meva. Ha estat quan ja em deixava pujar per les escales mecàniques que he sentit un esguard clavat al clatell. I quan m'he girat he vist com ella, uns esglaons més avall, no defugia la mirada.

Josep Casals i Arbós
Prades (Tarragona)






CASTELLANO:




Vidas paralelas

Llevo días queriéndotelo decir, pero me retengo. Intento calmar mi instinto agresivo para no herirte y acabar sintiéndome como un despojo, inservible, maquiavélico, dominante. Tú lo sabes, tanto como yo, y no das pie para que esto acabe. ¡Lo sabes!, y siempre me contestas igual, con las mismas palabras, gestos y tono de voz. Por eso, ¿quieres dejar de imitarme en los movimientos, de seguir mis pasos, de mostrarme mis preocupaciones y analizarlas?. Haz el favor de no sentirte desdichado como yo, de odiar a la vecina de arriba, de tener que compartir los tapones de los oídos para no escuchar el perro del sexto. De enfermar cuando enfermo, de gustarte mi color preferido, de escribir las mismas cartas de amor con idéntica letra, de ser tan impertinente y esquivo. No utilices más mi ropa, ¡es mía!, como esos zapatos caros que llevas, y esa camisa que tan bien te queda. Eres insulso, provocativo, descarado y manipulador.
Le mira furioso, arrogante, incómodo con desgarro. Espera una contestación convincente.
El otro le contesta. Me gustaría ser diferente, pero no puedo, ya sabes que por mucho que lo niegues soy tu clon.

Francisco Manuel Marcos Roldán
Sabadell (Barcelona)










Hormigas

Desde que te fuiste la casa ha comenzado a llenarse de hormigas. Están en todas partes. Dentro de unos armarios, debajo del fregadero, en las rendijas de las ventanas. Sentado en el sofá, las veo desfilar por el salón, cargando con nuestras cosas: las migas de las tostadas que preparábamos los sábados para desayunar, las piedras que cogimos en una playa de Cádiz, esa forma que tenías de tocarte la nariz cuando pensabas en tus cosas. Ayer las descubrí huyendo del dormitorio, llevándose nuestra canción favorita a cuestas.

Ernesto Ortega Garrido
Madrid









La salida

Te sales, Inmaculada, me preguntaba cada día desde la puerta. Y yo, por temor, porque estaba segura de que a papá no le haría ninguna gracia que lo hiciera, me resistía a salir. Pero aquella noche que había vuelto a ser una locura, y que me quedé más sin ella que de costumbre, al preguntármelo, sin pensarlo un instante, tomando impulso, me salí. Y juntas de la mano, miramos desde arriba por última vez mi cuerpo inerte sobre la cama.

Miguelángel Flores
Sabadell (Barcelona)








*Detall de la portada del llibre / Detalle de la portada del libro Elenita de Campbell Geeslin 
i/y Ana Juan (il·lustradora), Kókinos, 2006.


Vudú

Con cuidado para que no se le caigan los alfileres, Elenita traslada su muñeca vudú a todos lados. Elenita es callada, una niña extraña si la comparamos con los demás niños, y nunca habla de sus amigos ni del colegio. No sabemos a quién representa la muñeca, pero intuimos que Elenita sabe muy bien qué hace con ella. Mamá está asustada pero papá dice que solo es un juego infantil. Esta mañana hemos descubierto a la muñeca desmembrada y calva, con la cabeza atravesada por decenas de alfileres rosas. No encontramos a Elenita.

Rubén Rojas Yedra
Madrid

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